Importancia de una dieta balanceada

Una dieta balanceada es de suma importancia, puesto que esta reforzará nuestro sistema inmunológico, hará que nos veamos y sintamos mejor con nosotros mismos, tendremos una sensación de estar siempre con energía para realizar nuestras actividades diarias.

También nos ayuda a evitar muchas enfermedades como lo son la obesidad, la diabetes, cardiopatías y una hipertensión arterial que normalmente son producto de un descontrol en nuestra alimentación y un bajo o nulo ejercicio diario puesto que no solo debemos tener en cuenta tener una buena dieta en nuestro día a día, sino que esta debe estar complementada con el ejercicio necesario para mejorar nuestra salud.

Una dieta balanceada va a depender en sí de las características de cada persona, sin embargo, algunos tips que se recomiendan en general para mejorar nuestros hábitos alimenticios son los siguientes: Comer cinco piezas o porciones de frutas y verduras al día, evitar el continuo consumo de alimentos que contengan grasas procesadas del tipo trans, evitar el consumo de bebidas que contengan un alto contenido de azúcar tales como bebidas gaseosas, aperitivos azucarados y golosinas.

En nuestro día a día también tenemos tener en cuenta tener un balance correcto en lo que consumimos, es decir no porque el doctor nos haya recomendado consumir más frutas y verduras vamos a cambiar toda nuestra dieta y únicamente consumir estos productos, puesto que hay ciertos nutrientes que solo los podemos conseguir de ciertos alimentos y debemos consumirlos a diario, por ejemplo un deportista o una persona que frecuenta ir al gimnasio debería priorizar el consumo de proteínas en su dieta diaria, es decir consumir alimentos con un alto contenido proteico tales como el atún, la pechuga de pollo y el salmón.

Sin embargo, una persona que no frecuenta los gimnasios o a realizar algún deporte exigente físicamente y que solo realiza una actividad física adecuada o mínima en su día a día debería distribuir su ingesta de alimentos de la siguiente manera: carbohidratos de un 50 al 60%, proteínas del 12 al 15% y lípidos del 25 al 30%.